sábado, 15 de agosto de 2009

PINTURA RUPESTRE

La pintura rupestre permanece

igual que el mar

que no cesa.

Rojo es el motivo de intensidad

y no se acaba

y sigue vivo,

están los hombrecillos negros

y las mujercitas bellas

y parece una fiesta sin fin

y cuando alguien la mira

quisiera hacerse de piedra

para estar en el festival de la luz

y permanecer pintado

con los colores de acero

que no se destruyen con agua

o con sol...

 

Y si se toca la pintura

entonces tiembla el corazón

tiembla de felicidad y de fe

de confianza y de orgullo

de amistad... y ya saciado de alegría

entonces ....sigue temblando

temblando, temblando,

de miedo, de miedo, de miedo,

de extrañar un día que la pintura exista

y que sea solo un cuadro como todos los demás

y que pierda su sentido, y la fuerza , y el motivo

y que el agua se lleve los colores infinitos,

sin dejar rastro de algo, o de alguien

y que el mar ya no sea bravo

y no rompan más las olas

y que solo quede rojo

en la mente del que observa,

el que es parte de todo

y del que todo es parte...

el que lucha por pintarle

a la magia de esas rocas

un poquito más de historia

un poquito más de rojo,

para hacer temblar más tiempo

al que logre contactar

su sensación más profunda con la pintura infinita.

 

 

Coi

 

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